1 de marzo de 2012

La ecología que precede a la lidia. De vuelta por El Raso de Portillo.

Novillo colorado desafiando al cámara, la distancia es de unos 20 metros al objetivo.


Como el pasado día, volvemos hoy con más bravura y me imagino que muchos de vosotros que seguís este blog, no sois ni aficionados ni apasionados del mundo del toro, de la Fiesta Nacional, de las corridas de toros… No pretendo ni mucho menos abarcar los aspectos de la Fiesta, pues se salen de los parámetros propios y objetivos de este blog sobre la gestión del monte y el medio ambiente.

Sin embargo sí que me parece muy interesante tratar el tema de “el toro en el campo” en Dehesa de los Alcotanes, pues no hay nada más natural y tan en consonancia con el medio ambiente y los valores ecológicos como la cría de el ganado de lidia en la dehesa española.

Así pues y aprovechando el trabajo de ordenación, en el que estoy empleando bastante tiempo en “El Raso de Portillo” me es posible fotografiar con calma aspectos de la finca interesantes para el estudio, así como a las propias reses de lidia que pastan por los enormes pastizales sobre los suelos arenosos de la zona de Portillo.
Es increíble comprobar el estado del pasto en estas fechas, está completamente seco y apenas verdea en las zonas protegidas por el arbolado, en este caso el típico pino piñonero vallisoletano. Es verdad que estamos teniendo uno de los inviernos más secos en muchos años, pero aún así dentro de dos meses el aspecto del campo se transformará por completo, para entonces las fotos saldrán mejores y las subiremos con ilusión a este blog.
Por el momento, el aspecto de los pastizales de El Raso es desolador en algunas zonas, con las charcas totalmente secas, esperemos que llueva pronto para obtener buenas producciones de pasto de calidad y en consecuencia, alimento abundante para la vacada de los rasos portillenses.
A lo largo de estos meses volveremos a tratar diferentes aspectos relacionados con el toro de lidia y expondremos temas de actualidad en relación con el casi perfecto sistema ecológico de la dehesa, la alimentación natural en campo y la difícil gestión de los recursos en una ganadería de bravo.

Espero que estos temas sean de vuestro interés, por mi parte, creo que merece la pena dedicarles un poco más de protagonismo en este blog de campo, muchas gracias por vuestro seguimiento y cualquier opinión o pregunta podéis realizarla a través de los comentarios en el post o en la página de Facebook.
Saludos!!
Añoja alimentándose y atenta a nuestros movimientos.

Grupo de añojas sobre el seco pasto.

 Vista general de buena parte de la finca de El Raso.



(Arriba) Novillos en el cercado y Hierro de la ganadería El Raso de Portillo. (Abajo) Colorado bien armado y de buen aspecto.


22 de febrero de 2012

Invierno en "El Raso", toros bravos en suelo helado.


Hace unas semanas y con motivo de la realización del presente proyecto de ordenación en El Raso de Portillo, fuimos temprano a esta finca donde pastan toros bravos de los hierros de la ganadería de "Los Gamazo".
Era un día de frío intenso y el campo estaba completamente helado a primeras horas de la mañana. En estas fotografías se puede observar el pastizal blanco y además podemos diferenciar machos de 3 años recién cumplidos denominados "utreros", con procedencia de encaste de Santa Coloma, abundan los negros zaínos aunque también aparece algún colorado. Estos novillos que aparecen en las imágenes serán lidiados posteriormente  en plazas francesas. Allí, en el país vecino, los novillos de esta ganadería son muy queridos por su buena respuesta ante el caballo y su bravura certificada.
Seguiremos pendientes de esta finca de bravo y volveremos con más noticias y reportajes de El Raso de Portillo.


(Para ver las fotografías en mayor tamaño pinchad sobre ellas)


14 de febrero de 2012

Pueblos perdidos en la montaña, destino: Truchillas

Como ya adelantamos hace una semana en la página de facebook del blog, comenzaremos durante esta temporada un recorrido fotográfico por diferentes pueblos que se encuentren en zonas de montaña, zonas perdidas y olvidadas por mucha gente por sus difíciles accesos y escasos recursos modernos.

En esta ocasión el destino elegido es Truchillas, situado en la provincia de León y más concretamente en la comarca de Cabrera Alta.
Comienza el día despejado y con mucho frío pero a medida que nos vamos acercando a La Bañeza, el cielo poco a poco se cubre. De pronto por la carretera ya internándonos en el valle que conduce al término municipal de Truchas, se introduce un espeso nubarrón, nos metíamos de lleno en el temporal y comenzaba a caer un aguanieve acompañado de un fuerte viento, ¡vamos lo que mejor podíamos esperar!
Ya una vez en el pueblo de Truchillas parece que el viento cesa por un rato y nos dispusimos a dar una vuelta. La calma reinaba en aquel lugar, no se escuchaba más que el crujir de las ramas de los desvencijados troncos. La sensación que producía era de una gran tranquilidad, parecía que no vivía nadie por allí pero por otra parte el cuidado que presentaban las construcciones y las humeantes y antiguas chimeneas nos indicaban que bajo esos techos, los escasos habitantes, se resguardaban de la ola de frío siberiana. Seguramente el aspecto de esta zona en verano sea distinta, pero nosotros aparecimos por allí un día con 6 bajo cero y un viento que helaba la jeta. De todas formas el aspecto de Truchillas nos atrajo lo suficiente como para plantear nuestro regreso por esta zona llena de encantos naturales.


(Para ver las fotos en gran tamaño pinchad sobre una de ellas)












El próximo destino todavía no está concretado, si alguno/a sabe de una zona buena dejad un comentario, que será muy agradecido.